Menú principal

¿Cómo detectar el acoso escolar?

acoso escolar

El acoso escolar o bullying es una clase de violencia que se produce entre niños y adolescentes, desgraciadamente con bastante frecuencia. Esta violencia se caracteriza principalmente por el maltrato psicológico, físico o verbal que sucede en el colegio o en el instituto.

Antaño podían calificarse, erróneamente ante la falta de información al respecto, como travesuras. Sin embargo, el bullying puede ocasionar muchos problemas a la persona que lo sufre y debe ser un tema tratado cuanto antes para evitar situaciones muy incómodas.

El acoso escolar no diferencia niveles socioeconómicos ni hace ninguna otra distinción: todos los jóvenes son susceptibles de sufrirlo, especialmente aquellos que muestren una especial sensibilidad, sean diferentes en alguna u otra parcela, se muestren más introvertidos… ser más estudiosos, tímidos, tener ciertas características físicas, una orientación sexual o forma de ser puede hacer que el acoso escolar se cruce en la vida de muchos chicos y chicas.

Su puesta en práctica por parte de los acosadores suele caracterizarse por cierta clandestinidad y gregarismo; quien o quienes acosan a un-una joven suelen hacerlo acompañados de más personas, en el recreo, en los baños o a la hora de salir de clase, con lo que el profesorado suele encontrar difícil advertir que algo sucede, al menos al principio.

¿Cómo detectar el acoso escolar?

Algunas de los señales de que un menor sufre de acoso escolar son la apatía y pocas ganas de ir a la escuela sin motivo aparente (porque normalmente ocultará que lo sufre); cambios de humor constantes, ansiedad, hipersensibilidad, problemas para conciliar el sueño, dolores de cabeza… también suelen darse circunstancias anómalas a las que deben prestar atención los padres. Circunstancias como, por ejemplo, que la niña o niño venga a casa sin un jueguete, prenda de ropa o artículo que, ‘misteriosamente’, ha perdido.

El acoso escolar puede generar en la persona que lo sufre trastornos de importancia que si no son tratados pueden ir a peor. Entre ellos destaca el miedo, inseguridad, una baja autoestima, introversión y aislamiento, trastornos del humor, sueño o incluso cambios alimenticios. También suele ser habitual en estos casos un notable  descenso del rendimiento escolar, aunque estemos ante un formidable estudiante.

En estos casos, lo más importante es detectar el acoso escolar y es importante que el niño lo comunique, siempre sin forzarle, dándole su tiempo. También es importante ‘sondear’ las opiniones de sus amigos y su círculo más cercano.

Cuando se detecte el caso hay que ponerlo en manos de la dirección y personal docente del centro educativo, quienes tendrán un protocolo a seguir en estos casos. Recientemente, el Gobierno anunciaba que está organizando la puesta en marcha de un teléfono de denuncia de casos de acoso escolar.

El último informe Cisneros X sobre Acoso escolar en España reveló la descorazonadora realidad de que el 40% de los niños de primaria y secundaria (de entre 7 y 9 años) sufren esta clase de acoso.

Escribe un comentario

Puedes usar: Etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>